Encontrar el nombre ideal de una marca, que sea fácilmente reconocible, y difunda el mensaje correcto para el impulso de su empresa no es una tarea fácil, por eso queremos mostrarle como escoger su Marca; es vital e importante tener en cuenta los pasos para obtener el mejor resultado.
Hoy en día hay un mayor conocimiento del significado y difusión de la propiedad intelectual de una marca. No obstante, es importante para los empresarios tener un cierto conocimiento a la hora de obtener el branding correcto. De esa forma lograrán la identificación, protección, gestión y aprovechamiento de los productos intangibles, destacando la importancia de saber elegir una marca.
Nombrar una marca, o naming, es un conjunto de técnicas utilizadas para desarrollar y crear nombres de productos, servicios, empresas, eventos o un proyecto en general, con el objetivo de diferenciarlo del resto para obtener un buen posicionamiento.
Se debe tener en cuenta que la imagen o el sonido que tenga ese, para atribuirle características concretas.
La marca será la columna vertebral para la empresa, donde se pondrá a prueba su reputación y competitividad. Este nombramiento permite señalar los atributos diferenciadores que nos hacen originales según la competencia.
El primer punto a tener en cuenta es prever dónde se va a implementar la marca, cuál sector, país, público objetivo o cliente se apunta.
Siempre hay que procurar tener un lenguaje a través de ciertos criterios y objetivos comunicacionales estratégicos para lograr así, darle valor positivo a la marca.
Las estrategias a la hora de elegir un nombre de la marca tienen distintos tipos de estrategias que facilitarán el trabajo de gestión de marca con el objetivo de hacerla conocida y recordada consciente e inconscientemente en la mente de los consumidores:
Estas estrategias reducirán el margen de error sobre la forma como será percibido por los consumidores a la hora de lanzar nuestro proyecto al mercado.
Lograr un nombre eficaz para nuestra marca permite la ampliación de los factores que determinan la productividad empresarial. Si logramos captar la atención de nuestros potenciales clientes incrementa la probabilidad de su futuro éxito.
Recuerda que una vez elijas nombre y logo antes de comenzar a usar tu marca debes registrarla en la Superintendencia de Industria y Comercio en Colombia o la oficina correspondiente según tu país.
Ya que solo al registrarla se convierte en tu marca y evitas que otros puedan utilizarla.
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Es importante dentro del mercado que nuestra marca pueda diferenciarse y destacarse, la Distintividad marcaría es un signo que permite diferenciar los bienes o servicios de una empresa frente a los de las demás empresas que operan en el mercado.
Las marcas comerciales, al ser un derecho de propiedad industrial, comparten las características propias de este subsistema de la propiedad intelectual: intangibilidad, exclusividad, territorialidad y en cierta medida temporalidad.
Constituye una característica, función y requisito de registro de las marcas comerciales. Se trata de un concepto flexible y dinámico en el tiempo, que varía de acuerdo al uso que se le dé al signo marcario.
Así, la forma de cómo se usa el signo condiciona su distintividad, sea para obtenerla, aumentarla o incluso para perderla, lo cual a su vez puede incidir en el registro marcario.
Ello constituye el fundamento de la estrecha vinculación entre uso de la marca, su capacidad distintiva y el registro marcario.
Esta distintividad es el elemento esencial y la razón de ser de las marcas comerciales. Se asocia más al medio además de poseer una connotación jurídica.
La protección jurídica de una marca se encarga a un abogado, quien pondrá énfasis en la exigencia de la distintividad para obtener el registro de la marca.
Se trata de la capacidad de un signo para individualizar y diferenciar determinados productos o servicios de una empresa de los de otros competidores.
Indudablemente, incide en esa capacidad, el uso que se le da a la marca y ese uso estará regularmente referido a los productos o servicios a los que va a identificar.
En otras palabras, un mismo signo puede estar expuesto a variaciones temporales en lo que a su grado de distintividad se refiere, e igualmente existen signos más o menos distintivos que otros.
El análisis del dinamismo o variabilidad de la distintividad conlleva automáticamente a relacionar ese concepto con el uso de la marca.
La distintividad marcaria irradia sus efectos más allá de la obtención del registro; y debería persistir durante toda la vida de la marca como requisito de conservación del registro.
Profundizando al respecto, existen diversos momentos para exigir el cumplimiento de la condición de distintividad.
Decimos que puede sufrir variaciones, básicamente debido a dos factores:
Las marcas débiles son aquellas que se encuentran solamente protegidas contra la imitación total.
Las marcas fuertes se definen como aquellas que son protegidas mucho más intensamente, llegando a prohibirse todas las marcas que incluyan modificaciones y variaciones que dejan persistir la identidad de la marca que se desea tutelar.
Esto significa que, a mayor grado distintivo de un signo, mayor será el poder para que el titular pueda ejercer su derecho de uso de la marca, y para excluir a terceros del uso de dicho signo, sea en forma íntegra o de sus componentes.
El rol actual de las marcas en el mundo económico-empresarial sigue siendo clave a la hora de diferenciar los productos y empresas de sus competidores.
Así el valor estratégico que desempeñan esos derechos de propiedad industrial ha incluso aumentado a medida que crece la competitividad de un producto.
Un elemento jurídico clave de las marcas es la Distintividad marcaría, a tal punto que constituye una característica, función y requisito de registro de las marcas comerciales.
Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta que la Distintividad marcaría es un concepto flexible y dinámico en el tiempo, que varía de acuerdo al uso que se le dé al signo marcario. En ese sentido, la forma de cómo se usa el signo condiciona su distintividad, sea para crear, aumentarla o incluso para perderla, lo cual a su vez puede cobrar incidencia en el registro marcario.
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Muchos inventores quieren proteger sus creaciones para tener el derecho exclusivo de uso y la explotación económica de su invención. De igual forma, tener el privilegio de su explotación comercial. Pues bien, es a través de los modelos de utilidad se puede lograr esta garantía para el inventor.
Los modelos de utilidad son títulos de propiedad industrial que, al igual que las patentes, protegen invenciones, pero cuyo valor, en cuanto al rango inventivo o de innovación, es menor. Por lo general, los modelos de utilidad se aplican a invenciones de menor complejidad técnica, es por esto que se conocen como “pequeñas patentes”, “innovaciones de utilidad” o “patentes a corto plazo”.
Se considerarán como modelos de utilidad los instrumentos, aparatos, herramientas, dispositivos y objetos o partes de los mismos, en los que la forma sea reivindicable, tanto en su aspecto externo como en su funcionamiento, y siempre que esta produzca una utilidad.
Los modelos de utilidad o invenciones de carácter industrial de menor rango que las patentes, consiste en mejoras, modificaciones o diseños de nuevas estructuras de objetos con alguna aplicación o ventaja práctica.
La Ley de patentes define al modelo de utilidad como pequeña invención, y su titular obtiene protección sobre ella a través del llamado certificado de protección de modelo de utilidad.
El modelo de utilidad otorga a su titular derecho exclusivo de uso y explotación económica de la invención. El titular podrá vender el modelo de utilidad o ceder su explotación a terceros. Pero quedará totalmente prohibida su fabricación o explotación comercial sin el consentimiento del titular
Por tanto, las principales diferencias entre patente y modelo de utilidad son la complejidad de la invención, el grado de novedad y actividad inventiva, y el tipo de invenciones que protegen (objetos vs objetos y procedimientos).
Para que un modelo de utilidad sea patentable debe cumplir una serie de requisitos:
El modelo de utilidad otorga a su titular derecho exclusivo de uso y explotación económica de la invención. El titular podrá vender el modelo de utilidad o ceder su explotación a terceros. Pero quedará totalmente prohibida su fabricación o explotación comercial sin el consentimiento del titular
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